miércoles, 5 de julio de 2017





El rostro de mi amada




Te amo amada mía y perdura tu imagen en la distancia



Eres mi musa, mi amor, mi cielo y no es de compararte



Única y eterna en mis primaveras, y aún en otoño florecerás



Eres mi encanto, mi luz, jamás me cansare de amarte.


Musa mía:

Jamás existirán tinieblas mientras me ames aún en tus silencios

Jamás existirá otro amor, mientras seas dueña de mi esencia

Por ti yo vivo, escribo y amo. Tu me inspiras ese amor

Que lo vuelco entero para ti de lo más hondo de mi existencia.


Musa de mi alma, diosa de mi palpitar, te amo cada día

Escribo mis poemas para ti, porque solo espero el momento

En que puedo decirte de mil modos, ¡Te amo! con todo mi sentimiento

Eres dueña de mis letras, por ti riman mis sueños y mi corazón late.


¿Algún día pensaste que mi amor por ti moriría, sufriste mi ausencia?

Te sentí llorar, tus lágrimas regaron tus rincones desolados

¿Creíste que yo podría olvidarme de tu encanto? ¿Como podré?

Después de amarte tanto...¿Como podré? Si estas en mis momentos sagrados.


Amor...amor, ¡musa mía!, perdona cada lágrima que te he causado

Perdona si amarnos así te ha hecho daño, perdona que te sueñe, que te piense

Que te escriba y que te siga amando. Perdona, pues mi corazón sigue latiendo

Con tanta fuerza, y con tanta ternura, como nuestro amor que para mi siempre seguirá existiendo.


(Autor Carlos Polleé todos los derechos Copyright)



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada